Diseñar antes de programar sale más barato
El error más caro de un proyecto de software no es un error de código: es construir bien algo que nadie necesitaba. Cambiar una pantalla en un prototipo cuesta minutos. Cambiarla cuando ya está programada, conectada y con datos dentro, cuesta semanas.
Empezamos mirando cómo se trabaja hoy
Antes de dibujar una pantalla nos sentamos con quien va a usar el sistema. No con quien lo aprueba, con quien lo va a usar ocho horas al día. Ahí aparecen los pasos que nadie documentó, los atajos que la gente inventó, y las razones por las que el sistema anterior se abandonó.
De ahí sale el mapa de lo que realmente ocurre, que casi nunca coincide con el procedimiento escrito.
Prototipos que se prueban de verdad
Construimos una versión navegable, con las pantallas conectadas entre sí, y la ponemos frente a usuarios reales para verlos intentar una tarea. No se les pregunta si les gusta; se observa dónde dudan.
Esa sesión suele cambiar más el producto que semanas de reuniones, y ocurre cuando cambiar todavía es gratis.
Un sistema visual, no pantallas sueltas
Definimos tipografías, colores, espaciados y componentes reutilizables. Eso mantiene el producto coherente cuando crece, y hace que cada pantalla nueva cueste menos que la anterior en lugar de más.
También significa que si mañana entra otro diseñador o desarrollador, tiene reglas que seguir en vez de tener que adivinar.
Este servicio forma parte de Escodia y El Egregor. Puedes verlos en la sección de proyectos.
Qué recibes
- ✓ Mapa de cómo se trabaja hoy y dónde se pierde tiempo
- ✓ Prototipo navegable probado con usuarios reales
- ✓ Sistema visual con componentes reutilizables
- ✓ Pantallas listas para construir, no bocetos sueltos
Preguntas sobre diseño de producto y experiencia
¿Se puede contratar solo el diseño?
Sí. Entregamos el prototipo y el sistema visual para que los construya tu equipo o quien tú decidas.
¿Sirve para un sistema que ya existe?
Suele ser donde más se nota. Rediseñar lo que ya se usa parte de datos reales sobre dónde la gente se traba.
¿Cuánta gente hay que entrevistar?
Menos de la que se cree. Con cinco o seis usuarios de un mismo perfil aparecen casi todos los problemas importantes.
¿Te sirve para lo que necesitas?
Cuéntanos qué quieres resolver. La primera conversación no cuesta nada ni te compromete, y sales de ella con un alcance claro.