El proyecto termina, el producto no
La pregunta que más frena una contratación de software a medida no es cuánto cuesta: es quién responde cuando algo se rompe seis meses después del lanzamiento. Un sistema entregado y abandonado envejece rápido, y el equipo que lo construyó es el único que no necesita meses para entenderlo.
Soporte con tiempos acordados
Los tiempos de respuesta se acuerdan por escrito y varían según la gravedad: no es lo mismo un sistema caído que un botón mal alineado. Saber de antemano cuánto vas a esperar es la mitad de la tranquilidad.
Y hablas directo con quien construyó el sistema, no con un primer nivel que va a escalar tu caso.
Mejoras priorizadas con datos
Medimos qué partes del sistema se usan y cuáles no. Esa información cambia bastante las prioridades: muchas veces la funcionalidad que más se pidió resulta ser la que menos se abre.
Con eso revisamos contigo la hoja de ruta cada trimestre y decidimos qué sigue, en lugar de acumular una lista de peticiones que nadie ordena.
Mantenimiento que no se ve
Actualizaciones de seguridad, dependencias al día, revisión de respaldos, atención a los avisos del monitoreo. Es trabajo invisible cuando se hace y muy visible cuando no.
Un sistema sin este mantenimiento no falla el primer año. Falla el tercero, y entonces arreglarlo cuesta más que haberlo mantenido.
Este servicio forma parte de Condia y Escodia. Puedes verlos en la sección de proyectos.
Qué recibes
- ✓ Tiempos de respuesta acordados por escrito según gravedad
- ✓ Canal directo con el equipo que construyó el sistema
- ✓ Hoja de ruta revisada contigo cada trimestre
- ✓ Actualizaciones de seguridad y respaldos vigilados
Preguntas sobre producto continuo
¿Es obligatorio contratar el soporte?
No. El código y la infraestructura son tuyos, y puedes mantenerlo con tu equipo o con quien decidas.
¿Qué incluye y qué se cobra aparte?
El mantenimiento y las correcciones entran. Las funcionalidades nuevas se cotizan aparte, para que no haya sorpresas en ninguna dirección.
¿Pueden mantener un sistema que no construyeron?
Sí, tras una revisión previa para entender en qué estado está. A veces esa revisión concluye que conviene reescribir una parte, y lo decimos.
¿Te sirve para lo que necesitas?
Cuéntanos qué quieres resolver. La primera conversación no cuesta nada ni te compromete, y sales de ella con un alcance claro.