Software hecho para tu forma de trabajar
Casi todas las empresas terminan doblando su operación para caber en un sistema que compraron. Cambian el proceso porque el software no lo permite, y sostienen a mano lo que el sistema no cubre. Una plataforma a medida invierte esa relación: el software se adapta a cómo trabajas.
Cuándo conviene y cuándo no
Un sistema a medida se justifica cuando tu operación tiene algo particular que ningún producto de estantería resuelve, cuando ya pagas varias licencias que se solapan, o cuando tu equipo dedica horas cada semana a mover información de un lado a otro.
No se justifica si lo que necesitas es contabilidad estándar o correo corporativo. Ahí un producto comercial te sale mejor, y te lo diremos en la primera conversación aunque signifique no vender el proyecto.
Qué construimos
Sistemas de administración internos, portales para clientes o proveedores, tableros de control, herramientas para equipos de campo. Todo con su control de accesos por rol, su registro de quién hizo qué, y sus reportes.
La base técnica es la misma que sostiene los productos que ya operamos: una interfaz web rápida, una base de datos relacional y una API propia. Esa API es lo que después permite conectar la plataforma con lo que ya usas, o abrirla a una aplicación móvil.
Cómo se trabaja
Primero entendemos la operación con quien la vive todos los días y salimos con un alcance escrito. Después validas un prototipo navegable antes de que se escriba una línea de código.
Durante la construcción hay entregas cada semana en un ambiente de pruebas abierto para ti. Ves avance real, no reportes de avance.
Este servicio forma parte de Condia y Escodia. Puedes verlos en la sección de proyectos.
Qué recibes
- ✓ Alcance escrito y estimación antes de comprometerte
- ✓ Prototipo navegable que validas antes del código
- ✓ Entregas semanales en un ambiente de pruebas propio
- ✓ El código en tu repositorio, auditable en cualquier momento
Preguntas sobre plataformas a medida
¿Cuánto tarda una primera versión?
Entre seis y doce semanas según el tamaño. Desde la tercera semana ya hay algo funcionando que puedes abrir y probar.
¿Se puede empezar por una parte pequeña?
Es lo que recomendamos. Se construye el módulo que más duele, se pone a operar, y se crece sobre lo que ya está probado.
¿Qué pasa con el sistema que ya tenemos?
Se integra o se migra por partes, conviviendo con lo viejo hasta que el corte sea seguro. Nadie apaga un sistema en producción de un día para otro.
¿Te sirve para lo que necesitas?
Cuéntanos qué quieres resolver. La primera conversación no cuesta nada ni te compromete, y sales de ella con un alcance claro.